viernes, 13 de diciembre de 2013

LA DOCTRINA DE RESURRECCIÓN TEXTO DEL 97 AL 99

Texto original 97

Quienes dicen que primero van a morir y después se van a levantar,
se engañan. Si no reciben primero la Resurrección mientras viven, no
recibirán nada cuando mueran. Así se dice también del bautismo cuando
se dice que el bautismo es grandioso, porque quienes lo reciben vivirán.

Develación texto 97

El adormecimiento infra psíquico en los terrícolas es realmente
alarmante, pues habiendo sido adoctrinados para sostener dogmas y
fanatismos absurdos, los cuales naturalmente son ajenos a la Realidad,
afirman con asombrosa vehemencia que luego de morir y por haber sido
feligreses de tal o cual creencia confesional, sin haber purgado en la
materia ninguna de sus faltas cometidas u omisiones culposas, van a ser
automáticamente redimidos en una Resurrección que ostensiblemente no
se han ganado, pese a haber sido ofrecida por Jesús mediante su propia
prédica y ejemplo vívido.

De igual modo se propala engañosamente que la Salvación
proviene de un bautismo, el cual en verdad solamente es su símbolo, que
no tiene el contenido ni los resultados de los reales Bautizos, los cuales
tienen que ver, como ya se tiene ampliamente dicho, con la ejecución
íntima y efectiva de la Sagrada Obra en los Misterios del Agua, del Fuego
de la Luz y del Éter.

Si en verdad la Humanidad quiere corregir sus defectos, y
naturalmente de modo voluntario procedan con hechos concretos,
mediante las debidas prácticas de la Renunciación Purificatoria, a
transformarlos de tinieblas en Luz, sólo podrán lograr esta Meta Suprema
ingresando dignamente al Tálamo Nupcial para realizar en el Ara Viva el
Sagrado Eroar.

Las gentes están en su pleno derecho de mala voluntad a seguir
especulando cuanto quieran respecto a los beneficios Salvíficos que
permiten la Resurrección, pero sin Obras Iniciáticas concretas que
pudieron haber realizado en vida, toda simple intencionalidad, por muy
buena que haya sido, resultará lastimosamente estéril e inútil.

Texto original 98

Felipe el apóstol dice: José el artesano plantó un jardín porque
necesitaba madera para su oficio. Él construyó la cruz de los árboles que
había plantado, y su heredero se colgó en lo que había plantado. Su
heredero es Jeshua, pero la planta es la Cruz. Pero el Árbol de la Vida
existe en el centro del Paraíso, el olivo del que viene el Crisma por medio
del que es la Resurrección.

Develación texto 98

Para quienes quieran oír, ver y finalmente saber, mi Ser, unificado
en la Luz con el Kristo Cósmico, una vez más hace entrega con Amor
Real y Fe Consciente, la Viviente Doctrina Regeneradora, tal como
auténticamente es su Esencia, tantas veces predicada y practicada en la
Tierra, mediante varias denominaciones de Gnosis y con sus Arquetípicos
Mensajeros, exponiéndolas generosamente a través de los tiempos
transcurridos en variedad de escenarios geográficos, aunque mayormente
hayan sido no sólo rechazadas a priori, si no que además han sido
combatidas con furor inusitado por quienes se suponía debían asumirlas
por su propio bien.

El Gran Arquitecto de la Creación, en despliegue de su Arte Divino
sembró la Vida Inmortal para que bellos Jardines Cósmicos florecieran
espléndidamente por doquier, organizándolos con la Energía del Tao para
mantener el equilibrio de sus diversos componentes, pero al llegar el
desequilibrio, sobrevino la muerte y la destrucción.

Sin embargo del desorden sobreviniente por el pecado, el Kristo
Viviente existente en todo lo creado, constituye la Energía dispuesta a
librarnos de las terribles consecuencias del error, y en medio del Hombre
se halla ubicado el meollo de la solución para que lo mítico sea entendido
en la forma humana, en cuya sexualidad o mejor aún, su genética
original, se redescubra el Paraíso con el Edén del Amor, de cuyo aceitoso
perfume en purificador Bautizo de Agua, Fuego y Luz, se produce la
portentosa mutación que Resucita cuerpos y almas hacia el Inmanifestado
Éter.

Texto original 99

Este mundo devora cadáveres; todo lo que se come en él, así
muere. El Verdadero consume al Viviente, por eso nadie nutrido en Él
morirá. Jeshua vino de aquel lugar y trajo alimento de allí. Y a quienes lo
merecían, regaló la Vida para que no murieran.

Develación texto 99

Debido al estado de inconsciencia que tiene la humanidad terrestre,
así como se lanza entusiasta a la muerte por medio de la fornicación,
también acelera la disminución de sus días por la mala calidad de lo que
insume como alimentos, mayormente constituidos por cadáveres tanto
animales como vegetales, a los cuales debe quitarles previamente la vida
para consumirlos.

Otra muy diferente situación que es la ideal, será volver a la
original condición de frugívoros, esto es, nutrirse con frutas, a las cuales
se come en sazón, liberando sus semillas para que se multipliquen las
plantas y la sana nutrición que nos brindan sus frutos jamás se acabe.

De igual modo ocurre con la Castidad, cuando la Potencia Kristo es
liberada para fructificar su Energía hacia adentro y cada vez más arriba,
subiendo paulatinamente con la merecida Transmutación Alquímica, que
es el Celestial Regalo que nos brinda el Kristo Íntimo, recibiendo la
nutriente Cena Espiritual del Tálamo Nupcial, con cuyos Frutos Benignos
la Vida se vuelve eterna.




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